CAMBIAR A CALDERA ESTANCA O CALDERA DE CONDENSACIÓN

En lo que toca a calderas y eficiencia, el debate es histórico y muchos clientes de INSTALACIONES DJ nos preguntan cada semana qué tipos y modelos resultan más económicos y menos contaminantes, y si deben optar por calderas estancas o calderas de condensación.

Las calderas estancas

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Como su nombre indica, la cámara donde se produce la combustión está perfectamente sellada, por lo que es totalmente independiente de la zona en la que está instalada la caldera.

Entonces, ¿de dónde saca este tipo de calderas el aire requerido para llevar a cabo la combustión que nos calienta? Pues resulta que están conectadas al exterior mediante un tubo, que puede ser concéntrico al de la salida de gases o individual, de dirección opuesta.

Como se puede imaginar, el tiro en estas calderas es siempre forzado, lo que significa que necesitan un ventilador tanto para aspirar como para expulsar los gases.

Este sistema hace que las calderas estancas sean más seguras y limpias. Así, evitamos de raíz las fugas de gases tóxicos peligrosos a la estancia donde se ubica la caldera y nos aseguramos de que fenómenos atmosféricos como lluvia o viento no afecten a su funcionamiento.

Las calderas de condensación

En realidad, se trata de un tipo novedoso de caldera estanca. Son calderas de gas que aprovechan el calor generado al enfriar el vapor de agua que existe en el humo de la combustión, antes de que huyan chimenea arriba y perdamos su poder calorífico.

Dicha energía que antes se perdía, se aprovecha aquí para precalentar el agua que retorna más fría del circuito de calefacción y se termina de calentar en el quemador de la caldera, necesitando así menos cantidad de gas para su correcto funcionamiento.

La especialidad de las calderas de condensación son los suelos radiantes y los radiadores con gran superficie.

Respecto a la inversión requerida por este tipo de calderas, es obviamente algo superior a la opción anterior, por lo que hay que valorar ambas opciones cuando se realice el cambio de caldera. Pero a medio plazo notarás el ahorro en la factura del gas. Eso sí, deberás también contar con un desagüe específico para eliminar los condensados, instalándolo si no cuentas con él a día de hoy.

DURACIÓN DE CALDERAS EN ZARAGOZA

Es muy probable que haya oído eso de que las calderas del hogar suelen durar 10 años. Pero en realidad ¿debemos tenerlo como una máxima o como un consejo? ¿hay obsolescencia programada en las calderas?

Como en cualquier otro aparato, lo primero que hemos de decir es que no hay verdades absolutas ni que se trate de una media basada en datos objetivos y contrastables. Hay personas que habrán tenido la mala suerte de que su caldera se haya estropeado a los pocos años. Y quienes lleven toda la vida con el mismo aparato. El estado de la instalación, la calidad a la hora de montarla o la propia caldera en sí entran en juego a la hora de su duración.

Pero también el trato que le demos. Y esto sí está en nuestras manos: intentar prolongar todo lo posible la vida útil y en buenas condiciones de nuestra caldera.

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Profesionales en instalación de calderas en Zaragoza

Lo primero que debemos tener claro es que la instalación de este aparato debe realizarse por profesionales certificados y acreditados como los que dispone INSTALACIONES DJ. Realizar un correcto montaje de la caldera en nuestra casa es fundamental para que nos dure lo máximo posible. Así se evitarán averías y se hará con los parámetros de presión adecuados y correctos.

Además, estos mismos instaladores deben revisarnos la caldera y su instalación cada cierto tiempo, con el fin de garantizarnos que todo está funcionando correctamente y sin fallos en el suministro y el servicio.

Revisiones para mantener calderas en Zaragoza

Al realizar estas revisiones periódicas, los técnicos serán capaces también de observar posibles pequeños problemas antes de que se conviertan en asuntos serios. Esto también alargará la vida útil de la caldera y hacerlo con las condiciones de funcionamiento y seguridad adecuadas.

No obstante, no está de más que, llegados a los 10 ó 15 años de vida útil de la caldera preguntemos a estos mismos técnicos la conveniencia de cambiar nuestro aparato. Aunque la inversión pueda ser importante, hay programas de ayuda de diferentes comunidades autónomas. Y las mejoras de las nuevas calderas hacen que sean más eficientes y, por tanto, que gastemos menos energía y dinero.

ALTERNATIVAS AL CAMBIAR CALDERA

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Actualmente, en edificios ya existentes, las viejas calderas de calefacción se suelen sustituir por sistemas de calefacción que utilizan tecnología de condensación y gas natural.

Las razones para cambiar calderas antiguas son múltiples:

  • Existen varios programas de subvenciones que incentivan este cambio.
  • No necesita almacenamiento. A diferencia del carbón o el gasóleo, el gas natural no necesita un lugar de almacenamiento, sino que llega a través de tuberías hasta el punto de suministro.
  • Con el gas natural los radiadores pueden alcanzar hasta 90º, mientras que con el carbón podrían llegar una temperatura máxima de hasta 80º. Es decir, que si se desea, con el gas natural se pueden alcanzar temperaturas mayores con respecto al carbón.
  • Las calderas modernas de gas natural y tecnología de condensación ofrecen altas prestaciones con un bajo consumo energético. Se estima que las calderas de condensación logran ahorros energéticos de hasta el 30% y reducen las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera hasta en un 70%.
Existen otras tecnologías de calefacción que se perfilan como las más eficientes y sostenibles a medio largo plazo. No obstante, la experiencia acumulada por INSTALACIONES DJ en estos años realizando miles de auditorías energéticas, muestra que no siempre son las más viables cuando se trata de rehabilitar viejas instalaciones de calefacción.

Instalaciones de calefacción con biomasa

La biomasa se considera una energía renovable. Su funcionamiento está basado en la combustión de materia de origen vegetal (en la Península Ibérica, los tipos de combustible más frecuentes son la astilla, el pellet y el hueso de aceituna).

Realmente, al quemar leña o pellet se produce CO2 como resultado de la combustión. Sin embargo se considera que estas emisiones producen un “balance neutro de emisiones” ya que el CO2 liberado se “compensa” con el que absorben y liberan las plantas continuamente para su crecimiento y supervivencia.

Sin embargo, el hecho de emitir humos en su combustión hace que optar por calefacción de biomasa, sea una alternativa más adecuada en entornos rurales o con poca densidad de población, ya que en grandes urbes la suma de las combustiones de todas las instalaciones de calefacción de biomasa generarían altos volúmenes de polución ambiental.

Instalaciones de geotermia y aerotermia

La creciente preocupación por los efectos nocivos de los gases de efecto invernadero, así como la escalada de precios de las energías fósiles hace que cada vez más los sistemas de calefacción por aerotermia y geotermia sean más atractivos.

Los sistemas de aerotermia son bombas de calor de última generación diseñadas para aprovechar la energía del aire. Estos sistemas aportan refrigeración en verano, calefacción en invierno y, si se desea, agua caliente todo el año.

Los sistemas de geotermia se basan en bombas de calor que pueden hacer uso de la energía que proviene de la tierra de diferentes maneras. En todas ellas, se utiliza el calor cercano a la superficie, donde la temperatura es casi uniforme durante todo el año.

En la mayoría de los casos, no solo basta con cambiar la caldera. Si en lugar de carbón se opta por aerotermia o por geotermia, es necesario invertir en cambiar los radiadores de las viviendas, que deberían ser tres veces más grandes, lo que imposibilitaría en la práctica su aplicación.

Algo que no sucede cuando la transformación implica instalar calderas de condensación a gas, donde, con frecuencia, no es necesario cambiar tuberías ni radiadores. Además, estas instalaciones son altamente eficientes,  y el retorno de la inversión por los ahorros energéticos logrados hace que, en muchas ocasiones, se compense la inversión realizada en pocos años.